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Las desconocidas jugadas de Tianqi para tomar el control mundial del litio desde Chile

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La polémica compra del 24% de SQM es solo un eslabón en la carrera de Tianqi para asegurar su posición dominante en la industria mundial del litio. En la disputa por el control global de ese mercado, Chile emerge como su principal fuente de abastecimiento a futuro. A la explotación de litio en el Salar de Atacama vía SQM, Tianqi suma un segundo y desconocido depósito estratégico: el Proyecto Siete Salares, con cientos de toneladas de reservas. Allí la trasnacional es socia con un grupo de chilenos encabezado por los hermanos Vecchiola Trabucco, el ex seremi de Justicia de la dictadura, Alejandro Moreno, y el ex ministro y también ex presidente de Codelco, Juan Villarzú.

Chile está siendo en estos meses el epicentro de la disputa por el control mundial del litio. La batalla que ha dado SQM para bloquear el ingreso del potente conglomerado chino Tianqi al 24% de su propiedad, es solo una de las piezas que se han movido en un tablero en el que está en juego el control del Salar de Atacama, que abastece el 48% de la demanda global de litio. Pero la indagación de CIPER arroja el rol clave que ha jugado en la trastienda de esa dura disputa otra reserva nacional de ese mineral y de la que casi nada se sabe: el Proyecto Siete Salares. Un yacimiento estratégico que ha estado en la mira de los seis principales operadores de litio en el mundo y en la que Tianqi ya tiene el 50% de su propiedad.

Siete Salares comprende 142 concesiones de exploración minera –aún no explotadas– repartidas en un área de casi 40 mil hectáreas, superficie equivalente a la que ocupa el Parque Nacional Pan de Azúcar entre las regiones de Antofagasta y Atacama. ¿Su secreto mejor guardado? Proyecciones hechas desde 2009 indican que el Salar de la Isla, uno de los siete que conforman este mega proyecto de explotación de litio a gran escala con una superficie de 152 km2, podría convertirse en la segunda mayor reserva de litio en Chile, después del Salar de Atacama.

Para Tianqi, el potencial de ese proyecto no es un misterio. ¿La razón? Asociado a la estadounidense Albermarle, en el joint venture Talison, ya controla la mitad de la propiedad de Siete Salares.

Proyecto Siete Salares (Fuente: http://www.talisonlithium.com)

El valor estratégico del Proyecto Siete Salares fue explicitado por la propia transnacional china en un documento de 690 páginas que Tianqi envió el 18 de agosto pasado a inversionistas de la Bolsa de Hong Kong y que la indagación de CIPER descubrió (ver aquí).

Del informe financiero se desprende que en esta encrucijada lo que se juega Tianqi en Chile no es solo la disputa por el control de Soquimich (la segunda mayor productora de litio en el mundo), sino consolidar su agresiva estrategia de expansión que le asegure el dominio de las principales fuentes globales de suministro de ese recurso.

Continuaremos expandiendo nuestra presencia comercial global, a través de adquisiciones estratégicas e inversiones directas, para potenciar nuestra presencia en la industria internacional del litio”, se lee en el informe de Tianqi.

La arremetida de Tianqi tiene urgencia. En ese mismo informe financiero se reconoce que la vida útil de su mayor activo, la mina Greenbushes en Australia, operada por su filial Talison (la principal productora de litio en el mundo y en la que Tianqi tiene el 51%), alcanza solo a 17 años más. Si la multinacional china quiere mantener su posición de liderazgo en el mercado oligopólico de dicho mineral, hoy está obligada a  hacerse de la propiedad de reservas estratégicas que aparecen en el mapa. Y en esa carta Chile está marcado en rojo.

Además de la propiedad del 51% de Greenbushes en Australia, la firma asiática es dueña de derechos mineros en Yajiang Cuola (Provincia de Sichuan, China) con reservas de litio en roca por 630 mil toneladas. A ello se suman derechos de explotación en el proyecto Shigatse Zhabuye en el Tíbet, cuyas reservas líquidas de litio superan el millón de toneladas.

Pero esa batería de yacimientos no le basta a la transnacional asiática –controlada por el magnate chino Jiang Weiping– para asegurar su posición dominante. De allí que Chile se haya convertido en la principal plataforma para su expansión. La batalla por su ingreso a SQM fue una jugada que contó con el respaldo del Estado de la República Popular China, a través de su embajador en Chile. Un paso imprescindible para luego explotar su segundo activo estratégico en este país: el Proyecto Siete Salares.

La dura confrontación por el control del Salar de Atacama, protagonizada por SQM y Tianqi, ha dejado en el completo anonimato a los dueños de esta otra reserva estratégica de litio en Chile. Tianqi comparte la propiedad de Siete Salares con la sociedad San Antonio SCM, la que tiene el otro 50%.  Sus accionistas son todos chilenos: la familia Vecchiola Trabucco, al abogado y ex seremi de justicia de la dictadura, Alejandro Moreno Prohens y un emblemático ex ministro de la Concertación y ex presidente ejecutivo de Codelco, Juan Villarzú Rohde.

EL ORIGEN DE LOS US$4 MIL MILLONES

En el informe financiero que Tianqi proporcionó a los inversionistas de la Bolsa de Hong Kong el 18 de agosto pasado, se revelan detalles de la mega operación que ha desarrollado la transnacional china en estos meses. En ella, una de las piezas es su ingreso con el 24% a la propiedad de Soquimich (SQM), dueña hasta 2030 de la concesión de explotación de la mayor reserva de litio en salmuera del mundo: el Salar de Atacama.

La jugada de Tianqi en la bolsa hongkonesa busca recaudar hasta US$1.000 millones vía emisión de acciones en ese mercado. El objetivo: amortizar parte de los US$ 4.070 millones que le costará la compra del 23,77% de SQM, tajada accionaria que hoy está en manos de la canadiense Nutrien. Con ese paquete, más otro 2,1% que compró en noviembre de 2016 al fondo Sailing Stone, la firma asiática se convertirá en el segundo mayor accionista de la minera controlada por Julio Ponce Lerou, con el 25,8%.

Hong Kong

En las casi 700 páginas del informe financiero, Tianqi revela que las acciones de SQM se pagarán inicialmente con créditos y que, en caso de que el negocio “se caiga”, deberá pagarle una multa de entre US$81 millones y US$326 millones a Nutrien. Luego de que el Tribunal Constitucional le diera el visto bueno a Tianqi para concretar la millonaria operación, el gigante chino tiene ahora hasta el 13 de diciembre para cerrar la transacción.

En el mismo informe financiero se detalla que el 90% de los US$1.000 millones que Tianqi espera recaudar con la emisión de acciones en la Bolsa de Hong Kong, serán destinados a pre-pagar parte de los dos créditos que financiarán la mega operación: un préstamo offshore por US$1.000 millones  y otro de un grupo de bancos por US$2.500 millones.

La compañía ha reconocido que incurrirá en un endeudamiento importante que puede afectar su flexibilidad y resultados financieros, pero que el negocio vale la pena. Así responde a las dudas del mercado sobre la viabilidad de la operación, considerando que su valor actual en la Bolsa de Shenzhen alcanza los US$4.725 millones, solo un poco más del monto que implica esta transacción que por ahora no le garantiza el control de SQM.

RESERVAS EN DISPUTA

Desde hace años, decenas de salares que almacenan importantes cantidades de litio y que se encuentran desperdigados entre la segunda y tercera región del país, han sido objeto de apetitos voraces. Uno de ellos es el Proyecto Siete Salares, ubicado a 235 kilómetros al noreste de Copiapó y que aún no entra en su fase de explotación.

En el prospecto enviado a la Bolsa de Hong Kong el 18 de agosto pasado, la compañía china aclara que su inversión en ese proyecto “busca proporcionar al grupo el potencial de complementar sus operaciones de litio de roca dura existentes en Greenbushes (Australia) con la recuperación de litio de depósitos de salmuera”.

Información de CORFO y del Sernageomin de agosto de 2017, estima que el Salar de la Isla, uno de los siete yacimientos de este proyecto, cuenta con reservas de litio por al menos 270 mil toneladas. Ellas se suman a otras 120 mil toneladas repartidas en los salares de Aguilar y Parinas, que también forman parte de Siete Salares. El proyecto también incluye 104 hectáreas en la esquina noreste del Salar de Maricunga, cuyas reservas se estiman en 540 mil toneladas de litio.

Una vez que el proyecto entre en su fase operativa, Tianqi y su socia Albemarle (competidora de SQM en el Salar de Atacama) podrán tener acceso a depósitos adicionales de litio por varios cientos de miles de toneladas. Una joya para el dominio del mercado del litio mundial. La prueba es que en los últimos diez años, al menos dos corporaciones canadienses han negociado su ingreso al proyecto.

En 2017 una de ellas ofertó más de US$11 millones a San Antonio SCM para adquirir el 25% de Siete Salares. Iba a ser un negocio redondo para Moreno, Villarzú y los hermanos Vecchiola, pero se quemó en la puerta del horno.

Fuente: Ciper Chile