{"id":664,"date":"2017-04-02T23:34:27","date_gmt":"2017-04-03T02:34:27","guid":{"rendered":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/?p=664"},"modified":"2017-03-19T23:36:50","modified_gmt":"2017-03-20T02:36:50","slug":"tolkien-liberal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/?p=664","title":{"rendered":"Tolkien liberal"},"content":{"rendered":"<p>La tragedia de Tolkien es que uno lee su famosa trilog\u00eda cuando es demasiado imberbe para entender a cabalidad lo que se juega en la Tierra Media y la relee salt\u00e1ndose las p\u00e1ginas, arrastrado por los nietos, cuando la inevitable pr\u00f3stata y la mala uva lo vuelven demasiado esc\u00e9ptico para explicarles la causa de la libertad. Por eso <i>El se\u00f1or de los anillos<\/i> es lo que el malvado Edmund Wilson llam\u00f3 \u00abun simple libro para ni\u00f1os que se escap\u00f3 de las manos\u00bb. Tragedia que se ha propuesto remediar Peter Jackson en su genial adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica: de lo contrario no hubiera suscitado el entusiasmo de los <i>think-tank <\/i>liberales de los Estados Unidos, \u00faltimo lugar donde uno esperar\u00eda encontrar adeptos a una saga de trasgos, duendes y enanos.<br \/>\nComo la pel\u00edcula es mani\u00e1tica en su fidelidad al libro, por mucho que hayan desaparecido leyendas, canciones y personajes como Bombadil o que los roles femeninos hayan sido potenciados, se puede hablar indistintamente del libro y la pel\u00edcula para referirse al tema profundo de la historia. De acuerdo: la pel\u00edcula se concentra en la an\u00e9cdota central, sin demorarse, como hace el libro, en la recreaci\u00f3n esf\u00e9rica y perfecta de un universo inventado en el que cabe todo, desde la prehistoria hasta el futuro infinito y lo mismo lo f\u00edsico que lo imaginario, un espacio y tiempo aut\u00f3nomos de los que tiene como referencia el lector por experiencia vivida. Pero no nos pongamos pesados: la pel\u00edcula logra tambi\u00e9n, en la modesta posibilidad de los l\u00edmites de un g\u00e9nero que no parece tener l\u00edmites en otros sentidos, un clima de mundo cerrado. Lo importante es que, junto con el inici\u00e1tico Frodo, el recorrido Gandalf, el tenebroso Sauron, el contrahecho Gimli, el puntiagudo Legolas y la fauna interminable de criaturas-personajes, hay unos protagonistas de materia menos carnal pero no menos perfilada e identificable. Unos protagonistas-sombra: la libertad, la soberan\u00eda individual, el libre albedr\u00edo, la resistencia humana, y sus contrarios: el totalitarismo, el colectivismo, el esp\u00edritu tribal, el determinismo.<br \/>\nEn apariencia la historia es reduccionista: los nueve compa\u00f1eros, encarnaci\u00f3n del bien, deben atravesar todos los obst\u00e1culos para alcanzar el Monte del Destino, en la tierra de Mordor, y arrojar al fuego por fin y para siempre el anillo de Sauron, se\u00f1or de la oscuridad y encarnaci\u00f3n del mal, que pretende recuperar la joya para aherrojar a todas las comarcas de la Tierra Media, mundo que habitan muchas razas sin exclusi\u00f3n de la humana. Pero Sauron no es verdaderamente el mal y los nueve expedicionarios el bien, ni hay sobre el terreno \u00fanicamente dos fuerzas enfrentadas, por un lado la alianza de hobbits, humanos y duendes, y por la otra los ej\u00e9rcitos de Sauron, formados por fant\u00e1sticas criaturas como los orcos y otros monumentos a la fealdad. El aut\u00e9ntico teatro de batalla es el que se da al interior de cada uno de los personajes, cuyo perfil aparente se complica en la medida en que la historia va revel\u00e1ndonos sus ambivalencias, complejidades y contradicciones a partir de la tensi\u00f3n existente entre el impulso de poder y el instinto de libertad, la tentaci\u00f3n gregaria y la naciente conciencia de soberan\u00eda individual, el seguidismo y el liderazgo, la resignaci\u00f3n y el desaf\u00edo a las supuestas leyes naturales.<br \/>\nEl punto donde residen la genialidad de Tolkien y la soluci\u00f3n filos\u00f3fica de la historia est\u00e1 en el anillo. Es un anillo, se nos dice, que sirve para dominar a los dem\u00e1s. Su posesi\u00f3n garantiza el reino de la tiniebla, la sumisi\u00f3n del universo a la voluntad de un ser tir\u00e1nico que arrancar\u00eda toda individualidad del esp\u00edritu de cada criatura de la Tierra Media. Pero si all\u00ed quedara confinado el significado del anillo habr\u00eda simpleza y manique\u00edsmo. El anillo tiene una voluntad propia y quiere regresar a su amo; representa una fuerza que tiende hacia el mal o el totalitarismo. Cada criatura que lo tiene en sus manos, o que merodea por su alrededor, sufre en su interior la tentaci\u00f3n del poder absoluto y ve activarse en ella el mecanismo de la codicia. Esta misma es la ra\u00edz del problema que confrontan las comunidades pac\u00edficas de la actualidad, pues en tiempos remotos el hijo del rey Idilsur hab\u00eda logrado derrotar a Sauron, se\u00f1or de las tinieblas, pero, incapaz de sobreponerse al efecto corrosivo del anillo totalitario, es decir a la codicia de poder, perdi\u00f3 la ocasi\u00f3n de destruirlo entre las llamas y salvar a su estirpe para siempre. Esa misma dualidad revive entre los expedicionarios en el tiempo presente de la historia y se ampl\u00eda a todo aquel que se acerque a la m\u00e1gica perfidia del anillo. Que en algunos, como Frodo, el h\u00e9roe de la historia, o su sabio mentor, el brujo Gandalf, las reservas del esp\u00edritu libre puedan m\u00e1s que los influjos del anillo no desluce la sofisticaci\u00f3n \u00edntima de una historia aparentemente tan simple. En los expedicionarios hay inseguridad, el poder tambi\u00e9n corroe sus relaciones, pero la historia no ser\u00eda la que es, ni su defensa de la libertad tan convincente, si la resoluci\u00f3n del h\u00e9roe no fuera venciendo, uno a uno, estos impedimentos f\u00edsicos y psicol\u00f3gicos, exteriores e interiores, materiales y espirituales, al entender que su misi\u00f3n es impedir que su comarca, la de los hobbit, y las muchas otras de la Tierra Media caigan en el estado de animalidad tribal, de reba\u00f1o indiferenciable que son las criaturas al servicio de Sauron. Es all\u00ed cuando despierta en ese joven (en el libro no es un joven sino un mayor que lo parece) la dimensi\u00f3n de l\u00edder. \u00bfY qu\u00e9 es ser l\u00edder? Un asomarse del esp\u00edritu humano por encima de los l\u00edmites convencionales de la conducta en sociedad, un destino intuido, primero, escogido despu\u00e9s: un acto de libertad (de naturaleza no muy distinta del de la princesa Arwen, dispuesta renunciar a su inmortalidad por el amor humano de Aragorn). El lugar donde debe destruir el anillo se llama, precisamente, Monte del Destino. De all\u00ed la lectura religiosa que tampoco ha faltado en los Estados Unidos. Me quedo con la liberal. &#8211;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tragedia de Tolkien es que uno lee su famosa trilog\u00eda cuando es demasiado imberbe para entender a cabalidad lo que se juega en la Tierra Media y la relee salt\u00e1ndose las p\u00e1ginas, arrastrado por los nietos, cuando la inevitable pr\u00f3stata y la mala uva lo vuelven demasiado esc\u00e9ptico para explicarles la causa de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":666,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,19,2],"tags":[],"class_list":["post-664","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-liberal","category-leer-liberal","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/664","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=664"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/664\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":667,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/664\/revisions\/667"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/666"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=664"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=664"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=664"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}