{"id":4838,"date":"2019-02-27T10:30:46","date_gmt":"2019-02-27T14:30:46","guid":{"rendered":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/?p=4838"},"modified":"2019-02-27T10:35:07","modified_gmt":"2019-02-27T14:35:07","slug":"liberalismo-feminismo-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/?p=4838","title":{"rendered":"Liberalismo, feminismo, democracia"},"content":{"rendered":"<p>Dentro de pocos d\u00edas se celebrar\u00e1 el D\u00eda Internacional de la Mujer, que volver\u00e1 a congregar a decenas de miles de personas -entre ellas no pocos hombres- en las calles espa\u00f1olas: un \u00e9xito movilizador que adquirir\u00e1 este a\u00f1o mayor repercusi\u00f3n si cabe por la cercan\u00eda, acaso no del todo accidental, de las pr\u00f3ximas elecciones generales. Se repetir\u00e1 de nuevo la curiosa imagen de una sociedad que protesta casi un\u00e1nimemente contra s\u00ed misma. \u00a1Todos estamos de acuerdo! O lo estamos, al menos, cuando el prop\u00f3sito del feminismo se formula de manera minimal: como consecuci\u00f3n de la igualdad entre hombres y mujeres. De ah\u00ed que la movilizaci\u00f3n pueda interpretarse principalmente en t\u00e9rminos simb\u00f3licos: a la vez protesta retrospectiva contra un pasado indeseable y reforzamiento emocional de una causa que ha acumulado en los \u00faltimos a\u00f1os un formidable capital pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Cuando esa definici\u00f3n minimal deja paso a una discusi\u00f3n m\u00e1s detallada sobre medios y fines, sin embargo, la cosa cambia: defender la necesidad de que hombres y mujeres disfruten de los mismos derechos y oportunidades no es lo mismo que identificar las discriminaciones que tienen su origen en la diferencia sexual y, hecho esto, dise\u00f1ar las pol\u00edticas adecuadas para aminorarlas. Alcanzar la plena igualdad entre hombres y mujeres presenta as\u00ed dificultades an\u00e1logas a las que plantea alcanzar la plena igualdad entre hombres o la plena igualdad entre mujeres; se trata de un ideal m\u00e1s que un objetivo plenamente realizable de una vez por todas.<\/p>\n<p>No se trata con ello de desnaturalizar la causa feminista metiendo en el mismo saco problemas distintos. Insisto: es preciso identificar aquellas vulneraciones de derechos o falta de oportunidades vitales que obedezcan a la preferencia injustificada del hombre frente a la mujer. Pero esa tarea ya causar\u00e1 discrepancias que no resultan aparentes cuando se enuncia de manera abstracta el objetivo general de la igualdad. Piense el lector en asuntos tan distintos como la prostituci\u00f3n, la presencia de las mujeres en las carreras t\u00e9cnicas, la violencia sexual o el llamado lenguaje inclusivo: cada uno arrastra su controversia. Y aunque es un \u00e9xito incontestable del feminismo haber situado sus reivindicaciones en el centro de la agenda p\u00fablica, que no exista un partido feminista al que vote la mitad del electorado deja patente que la transversalidad de la causa se corresponde asimismo con una pluralidad de sensibilidades. Hablar en nombre de todas las mujeres es, literalmente, imposible.<\/p>\n<p>Que no existe un feminismo, sino muchos feminismos, es cosa sabida; igual que no hay un solo liberalismo ni un \u00fanico socialismo. Y no solamente porque puedan distinguirse distintas olas en el pensamiento feminista, cada una de las cuales va incorporando novedades de manera paulatina; tambi\u00e9n porque en el interior del feminismo conviven diferentes corrientes te\u00f3ricas, a menudo muy alejadas entre s\u00ed: desde el maternalismo que ve en la reproducci\u00f3n biol\u00f3gica una diferencia que debe ser reconocida y cultivada, al feminismo de la igualdad que interpreta cualquier divergencia en preferencias o competencias como una distorsi\u00f3n originada en la cultura. En l\u00edneas generales, el feminismo radical persigue una transformaci\u00f3n profunda de las estructuras sociales con el fin de cambiar por completo nuestras vidas; el feminismo liberal, por su parte, se \u00abconforma\u00bb con promover la igualdad formal -pol\u00edtica y legal- de las mujeres. Recordemos que el vocabulario antisistema empleado en la convocatoria inicial de las movilizaciones del a\u00f1o pasado produjo en la c\u00fapula de Ciudadanos una reserva inicial que hubo de ser corregida sobre la marcha ante la incomprensi\u00f3n generalizada: los matices son peligrosos cuando se ponen en juego millones de votos.<\/p>\n<p>Ahora bien: quiz\u00e1 se repara menos en la circunstancia de que el feminismo, que seg\u00fan la morfolog\u00eda de Michael Freeden ser\u00eda una ideolog\u00eda \u00abdelgada\u00bb que carece de un programa total para la organizaci\u00f3n social sino y m\u00e1s bien se ocupa de un aspecto -fundamental sin duda- de esa sociedad, puede a su vez ser asimilado de distintas formas por las ideolog\u00edas \u00abgruesas\u00bb de la modernidad. Es algo que ya ha sucedido con el ecologismo, que tambi\u00e9n eclosiona p\u00fablicamente como parte de los nuevos movimientos sociales en los a\u00f1os 60 tras haber conocido algunas prefiguraciones: raro es el partido que no incorpora a su programa un cap\u00edtulo dedicado a las relaciones socionaturales. En ese sentido, nos parece mucho m\u00e1s natural que el socialismo haga suyo el feminismo a que lo haga el liberalismo, como queda patente en la mencionada inspiraci\u00f3n anticapitalista de una parte significativa del movimiento feminista. Y quien dice anticapitalismo dice, tambi\u00e9n, antiliberalismo o cr\u00edtica del liberalismo: el famoso lema \u00ablo personal es pol\u00edtico\u00bb constituye una aguda cr\u00edtica de la separaci\u00f3n liberal entre las esferas p\u00fablica y privada. Se plantean con ello dos problemas interesantes: uno, cu\u00e1l sea la relaci\u00f3n del feminismo con la democracia liberal; otro, cu\u00e1l es la relaci\u00f3n del liberalismo con el feminismo. Sin posibilidad de extenderme, me limitar\u00e9 a hacer dos apuntes al respecto.<\/p>\n<p>Sobre lo primero, resulta chocante que todav\u00eda abunden quienes piensan que la causa feminista ha prosperado a pesar de la democracia liberal y no gracias a ella. Al hacerlo, parecen confundirse planos distintos de la teor\u00eda liberal, que ciertamente tiene la singularidad de suministrar la estructura organizativa de la democracia moderna y de defender al mismo tiempo una particular concepci\u00f3n de la buena sociedad donde la libertad individual recibe una atenci\u00f3n preferente. No obstante, es la cualidad abierta de la democracia liberal -que ser\u00e1 mayor o menor en la pr\u00e1ctica seg\u00fan los casos- lo que hace posible que nuevos puntos de vista, con sus correspondientes demandas, hagan su aparici\u00f3n en la esfera p\u00fablica y con ello transformen paulatinamente el cuerpo social. Es razonable concluir que la imaginaci\u00f3n moral puede expandirse con mayor facilidad all\u00ed donde los ciudadanos puedan expresarse y organizarse libremente. Eso no significa que el esfuerzo y las movilizaciones no sean necesarias: no pidamos tanto. Pero la orientaci\u00f3n normativa de la democracia liberal ha sido una ayuda, m\u00e1s que un freno, para el feminismo.<\/p>\n<p>En cuanto a la relaci\u00f3n entre liberalismo y feminismo, est\u00e1 lejos de ser artificiosa: el h\u00e9roe liberal John Stuart Mill denunci\u00f3 \u00abel sometimiento de la mujer\u00bb all\u00e1 por 1860, en gran medida debido a la ben\u00e9fica influencia de su esposa Harriet Taylor. \u00a1Un matrimonio al que dedic\u00f3 un libro el mism\u00edsimo Hayek! Para un liberalismo que se preocupa por las condiciones que exige el ejercicio de la libertad, en fin, la igualdad entre hombres y mujeres constituye un tema natural. El liberalismo ser\u00e1 as\u00ed feminista cuando atienda a los obst\u00e1culos que encuentra el ejercicio de la libertad de las mujeres en tanto mujeres, sin dejar por ello de preocuparse de remover otros obst\u00e1culos injustos. Desigualdades, al fin y al cabo, hay de muy distintos tipos; tambi\u00e9n entre mujeres. Ese liberalismo, por emplear la afortunada expresi\u00f3n de Hannah Arendt, respetar\u00e1 no obstante la \u00ablibertad de ser libre\u00bb de todos. En naturales condiciones de pluralismo, no habr\u00e1 una sola forma de ser mujer ni una sola forma de ser feminista; tampoco una sola forma de relacionarse hombres y mujeres. Asimismo, se preocupar\u00e1 m\u00e1s por los derechos legales que por los c\u00f3digos culturales, cuyo influjo negativo sobre los individuos resulta m\u00e1s dif\u00edcil de precisar.<\/p>\n<p>Si bien se mira, esta pluralidad te\u00f3rica deber\u00eda ser celebrada por el feminismo, pues constituye una medida de su \u00e9xito: la igualdad de derechos y de oportunidades entre hombres y mujeres es ya un principio \u00abconstitucional\u00bb. No quiere decirse con ello, literalmente, \u00abconsagrado en la constituci\u00f3n\u00bb, pues la espa\u00f1ola reconoce esa igualdad desde 1978 y aun as\u00ed llega tarde en perspectiva comparada. Por \u00abprincipio constitucional\u00bb hay que entender aqu\u00ed que la igualdad entre los sexos es, como la preocupaci\u00f3n por la libertad individual o la justicia distributiva, un tema permanente de la democracia. En consecuencia, la diversidad de perspectivas y el intercambio de puntos de vista sobre c\u00f3mo asegurar esa igualdad ser\u00e1 -como sucede con la libertad o la justicia- inevitable. Y deber\u00eda, adem\u00e1s, ser bienvenida: ni el absolutismo te\u00f3rico ni el dogmatismo identitario son la mejor gu\u00eda para la justa reorganizaci\u00f3n de las relaciones entre los dos sexos. \u00a1Hablemos!Manuel Arias Maldonado es profesor titular de Ciencia Pol\u00edtica en la Universidad de M\u00e1laga. Su \u00faltimo libro es (Fe)Male Gaze. El contrato sexual en el siglo XXI (Anagrama, 2019).<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/opinion\/2019\/02\/26\/5c7425c521efa01a2e8b4625.html\">El mundo.es<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dentro de pocos d\u00edas se celebrar\u00e1 el D\u00eda Internacional de la Mujer, que volver\u00e1 a congregar a decenas de miles de personas -entre ellas no pocos hombres- en las calles espa\u00f1olas: un \u00e9xito movilizador que adquirir\u00e1 este a\u00f1o mayor repercusi\u00f3n si cabe por la cercan\u00eda, acaso no del todo accidental, de las pr\u00f3ximas elecciones generales. 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