{"id":4799,"date":"2019-02-21T13:12:23","date_gmt":"2019-02-21T17:12:23","guid":{"rendered":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/?p=4799"},"modified":"2019-02-21T13:18:25","modified_gmt":"2019-02-21T17:18:25","slug":"johan-norbergla-globalizacion-lleva-riquezas-y-libertad-a-toda-la-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/?p=4799","title":{"rendered":"[JOHAN NORBERG] \u00abLa globalizaci\u00f3n lleva riquezas y libertad a toda la humanidad\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Johan Norberg es nacido y criado en uno de los pa\u00edses m\u00e1s liberales del mundo. Desde Suecia es m\u00e1s f\u00e1cil ser optimista sobre el futuro y las posibilidades, pero el historiador y escritor Norberg es un empedernido entusiasta del progreso, adem\u00e1s de un defensor a ultranza del capitalismo global. En su libro Progreso: diez razones para mirar el futuro con optimismo, Norberg sostiene que la poblaci\u00f3n mundial ha vivido una mejora \u00absin precedentes\u00bb en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Acaso Norberg no ve los diarios? Terrorismo, guerra, cr\u00edmenes, hambrunas, fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos apocal\u00edpticos, calentamiento global, refugiados, pobreza extrema son palabras de titulares cotidianos. Cada una de esas pandemias la sufren millares de personas de carne y hueso a las que el optimismo de Norberg le suena a fantas\u00eda. \u00bfQui\u00e9n puede ser optimista ante esta realidad?<\/p>\n<p>\u00c9l. \u00abLa poblaci\u00f3n mundial ha experimentado, en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os, una mejora sin precedentes en su nivel de vida. Como dec\u00eda Franklin Pierce Adams: \u00abSi hablamos de lo bien que iban las cosas antes es porque tenemos mala memoria\u00bb\u00bb, cita.<\/p>\n<p>\u00abEn Estados Unidos lo vimos en la campa\u00f1a presidencial de Donald Trump. En el Reino Unido, en el hecho de que el 58 % de quienes votaron a favor del Brexit lo hicieron desde el convencimiento de que hoy se vive peor que hace treinta a\u00f1os. Y en mi pa\u00eds, Suecia, tambi\u00e9n ha calado el pesimismo. En 1955, el 13 % de la poblaci\u00f3n ve\u00eda \u00abintolerables\u00bb ciertas situaciones sociales. Ese porcentaje supera hoy el 50 %, a pesar de que durante el \u00faltimo medio siglo hemos vivido una notable expansi\u00f3n de las libertades, un progresivo crecimiento de los sueldos, una importante reducci\u00f3n de la pobreza, una continuada mejora en el campo de la salud&#8230;.<\/p>\n<p>Pero Norberg ofrece otra visi\u00f3n: \u00ab<i>El riesgo de sufrir una guerra, morir en un desastre natural o vivir bajo una dictadura ahora es m\u00e1s bajo que nunca antes<\/i>\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abCuando empec\u00e9 a formar mi criterio sobre el mundo, en Suecia, durante la d\u00e9cada de 1980, me resultaba dif\u00edcil digerir las din\u00e1micas de la civilizaci\u00f3n moderna. Me deprim\u00edan las f\u00e1bricas, las autopistas y los supermercados. El trabajo me parec\u00eda una aut\u00e9ntica esclavitud. Me disgustaba la sociedad global de consumo y la encontraba culpable de los problemas y conflictos que ve\u00eda en las noticias. Como alternativa, so\u00f1aba que la sociedad llegar\u00eda a ser capaz de dar marcha atr\u00e1s en el tiempo y volver\u00edamos a vivir en armon\u00eda con la naturaleza.\u00a0<b>Nunca se me ocurri\u00f3 pensar que, antes de la Revoluci\u00f3n Industrial, la gente viv\u00eda sin medicinas, sin antibi\u00f3ticos, sin agua potable, sin comida suficiente, sin electricidad, sin sistemas de saneamiento<\/b>&#8230; Lo que yo me imaginaba era algo as\u00ed como una excursi\u00f3n al campo\u00bb.<\/p>\n<p>Norberg, entonces, estudi\u00f3. Ley\u00f3 libros de historia. Viaj\u00f3 por el mundo. Habl\u00f3 con gente que sab\u00eda m\u00e1s que \u00e9l. Y as\u00ed empez\u00f3 a forjar otra visi\u00f3n. \u00abMientras m\u00e1s conoc\u00eda el pasado, menos motivo ten\u00eda para mantener una visi\u00f3n rom\u00e1ntica de esos tiempos\u00bb, concluy\u00f3.<\/p>\n<p>Y cita como ejemplo: \u00abEn la Suecia de mis ancestros, hace ahora ciento cincuenta a\u00f1os, la calidad de vida estaba a la par de lo que hoy vemos en el \u00c1frica subsahariana. Pobreza masiva, esperanza de vida reducida, niveles elevados de mortalidad infantil&#8230; Poco a poco comprend\u00ed que nadie se beneficiar\u00eda si di\u00e9semos marcha atr\u00e1s en el tiempo. Aquellas \u00e9pocas pasadas que idealic\u00e9 en su momento fueron, en realidad, un horror\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abAl contrario de lo que escuchamos en los medios de comunicaci\u00f3n o de lo que nos dicen nuestros l\u00edderes, la gran noticia de nuestro tiempo es que somos testigos de una mejora sin precedentes en los niveles de vida de la poblaci\u00f3n mundial. La pobreza, la desnutrici\u00f3n, el analfabetismo, la explotaci\u00f3n laboral, la mortalidad infantil&#8230; se reducen a mayor velocidad que nunca antes en la historia de la humanidad. La esperanza de vida al nacer ha crecido dos veces m\u00e1s durante el \u00faltimo siglo que en los doscientos mil a\u00f1os anteriores. El riesgo de sufrir una guerra, morir en un desastre natural o vivir bajo una dictadura ahora es m\u00e1s bajo que nunca. Hoy damos por hecho que cualquier ni\u00f1o vivir\u00e1 hasta m\u00e1s all\u00e1 de su jubilaci\u00f3n, cuando hace apenas unas generaciones la esperanza era que lograse llegar m\u00e1s all\u00e1 de su quinto cumplea\u00f1os&#8230;<\/p>\n<p>Las guerras, los cr\u00edmenes, los desastres y la pobreza son una realidad dolorosa. Durante la \u00faltima d\u00e9cada, los medios de comunicaci\u00f3n internacionales nos han hecho ser m\u00e1s conscientes que nunca del efecto que tienen. Podemos seguir todos estos problemas casi en directo, sin salir de casa, con retransmisiones pr\u00e1cticamente ininterrumpidas. Estas amenazas siempre han estado ah\u00ed, aunque antes no eran tan visibles. En cualquier caso, la gran diferencia la marca el hecho de que estos males est\u00e1n reduci\u00e9ndose a un ritmo veloz. Lo que ahora vemos es la excepci\u00f3n y no la norma, al rev\u00e9s de lo que suced\u00eda anta\u00f1o.<\/p>\n<p>Este progreso empieza a desarrollarse con la Ilustraci\u00f3n y sus grandes avances intelectuales, que se dan entre los siglos XVII y XVIII y nos ayudan a examinar el mundo a trav\u00e9s de las herramientas del empirismo. Poco a poco aumenta el escepticismo ante las autoridades, las tradiciones y la superstici\u00f3n.<\/p>\n<p>Y, no lo olvidemos, la Revoluci\u00f3n Industrial transform\u00f3 la econom\u00eda a lo largo del siglo XIX y ayud\u00f3 decisivamente a vencer la incidencia del hambre y la pobreza. Estas sucesivas revoluciones bastaron para liberar a gran parte de la humanidad de las duras condiciones de vida que, hasta entonces, eran habituales. M\u00e1s recientemente, en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX, la globalizaci\u00f3n ha contribuido a que estas ideas, libertades y avances tecnol\u00f3gicos se extiendan por todo el mundo, ampliando y acelerando el alcance del progreso.<\/p>\n<p>Los seres humanos no siempre somos racionales o benevolentes, pero, en general, la mayor\u00eda aspiramos a mejorar nuestra vida y la de nuestras familias. Cuando contamos con un grado razonablemente amplio de libertad, nos esforzamos para lograr esos objetivos. Cada paso que damos en esta direcci\u00f3n genera riqueza y conocimiento. Y, como hoy en d\u00eda se tolera m\u00e1s que nunca la innovaci\u00f3n y experimentaci\u00f3n, constantemente somos testigos de nuevos avances. Por tanto, nuestras aportaciones individuales se suman a las de miles de millones de personas, creando un c\u00edrculo virtuoso.<\/p>\n<p>(&#8230;) Ser\u00eda un error pensar que el progreso est\u00e1 garantizado. Seguimos padeciendo muchos problemas y no son pocos los movimientos y corrientes sociales y pol\u00edticas que aspiran a destruir los pilares del desarrollo: la libertad individual, la apertura econ\u00f3mica y el progreso tecnol\u00f3gico. Las amenazas a la sociedad abierta vienen de fuera (terrorismo, dictaduras, etc.), pero tambi\u00e9n est\u00e1n dentro.<\/p>\n<p><b>Hay un resentimiento creciente hacia la globalizaci\u00f3n y la econom\u00eda moderna, que pone de acuerdo a los populistas de derechas y de izquierdas. Adem\u00e1s, a la vieja hostilidad hacia las sociedades urbanas, cosmopolitas y din\u00e1micas (propia de fuerzas conservadoras y reaccionarias ante el cambio), hay que sumarle ahora un discurso que presenta al resto del mundo como un lugar cada vez m\u00e1s peligroso y que llama a levantar muros (en sentido figurativo, pero tambi\u00e9n en sentido literal) para aislarnos del exterior.<\/b><\/p>\n<p>Hay un riesgo real de que estas tensiones alimenten una peligrosa reacci\u00f3n nacionalista. Se ignora el progreso logrado y se buscan chivos expiatorios a quienes endosar los problemas que a\u00fan hoy seguimos sufriendo. A veces parece que estamos dispuestos a tirar los dados y probar suerte con cualquier demagogo que nos ofrezca soluciones r\u00e1pidas y simples para recuperar el esplendor perdido. Nacionalizar empresas, cerrarse al comercio internacional, expulsar a los inmigrantes&#8230;<b>\u00a0Si pensamos que nada malo vendr\u00e1 de este tipo de ideas es porque tenemos mala memoria.<\/b><\/p>\n<p>Por eso debemos recordar el incre\u00edble avance logrado gracias a un desarrollo progresivo y espont\u00e1neo, que se explica porque millones de personas tienen hoy m\u00e1s libertad que nunca para mejorar sus vidas, lo que a su vez beneficia a todo el mundo. Y ning\u00fan l\u00edder, ninguna instituci\u00f3n y ning\u00fan gobierno ha decretado ese progreso.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.visionliberal.com.ar\/nota\/5949-la-globalizacion-lleva-riquezas-y-libertad-a-toda-la-humanidad\/\">Visi\u00f3n Liberal<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Johan Norberg es nacido y criado en uno de los pa\u00edses m\u00e1s liberales del mundo. 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