{"id":4650,"date":"2019-01-29T16:59:54","date_gmt":"2019-01-29T20:59:54","guid":{"rendered":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/?p=4650"},"modified":"2019-01-29T16:59:54","modified_gmt":"2019-01-29T20:59:54","slug":"los-chalecos-amarillos-y-macron-lecciones-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/?p=4650","title":{"rendered":"Los chalecos amarillos y Macron: lecciones de la historia"},"content":{"rendered":"<p>La incesante protesta social de este movimiento franc\u00e9s, caracterizado por su indefinida ideolog\u00eda, lleva a Macron a no saber con qui\u00e9n ni sobre qu\u00e9 negociar, por lo que pone en marcha una consulta para dar voz al pueblo<\/p>\n<p>EN 2018 se cumpli\u00f3 el 50 aniversario de Mayo del 68, uno de los grandes mitos pol\u00edticos de Francia. Extra\u00f1amente, no hubo ninguna celebraci\u00f3n oficial por parte del gobierno franc\u00e9s. El presidente Macron, que naci\u00f3 nueve a\u00f1os despu\u00e9s de las protestas, no quiso agitar el mito rebelde del 68 en un momento en el que sus reformas econ\u00f3micas comenzaban a producir protestas en la calle. Se limit\u00f3 a declarar que Mayo del 68 fue un momento hist\u00f3rico de confrontaci\u00f3n con el poder, limitado a un momento que ya pas\u00f3.<\/p>\n<p>Poco antes de terminar 2018, una protesta en la calle como la del 68 lo ha colocado ante su mayor crisis pol\u00edtica. Una protesta contra el aumento de impuestos sobre los carburantes, difundida a trav\u00e9s de las redes sociales -sin l\u00edderes ni colaboraci\u00f3n directa de partido pol\u00edtico alguno-, ha sido capaz de paralizar el pa\u00eds, provocando la mayor revuelta popular en Francia desde Mayo del 68. Un movimiento, que dos meses despu\u00e9s de su inicio, a pesar de cierto debilitamiento, sigue movilizando s\u00e1bado tras s\u00e1bado a miles de ciudadanos en contra del gobierno.<\/p>\n<p>En un principio, la campa\u00f1a fue liderada por ciudadanos de las provincias y del mundo rural, junto a los residentes de las periferias de las capitales y los transportistas. Todos ellos sectores muy dependientes del uso del autom\u00f3vil y muy sensibles al aumento del precio de la gasolina, que ve\u00edan mermado su poder adquisitivo por un nuevo impuesto que les afectaba especialmente a ellos.<\/p>\n<p>Lo que parec\u00eda el retorno de las c\u00edclicas jacqueriesdel siglo XVI, es decir, las tradicionales revueltas de los campesinos contra los nobles de las ciudades, ha acabado generaliz\u00e1ndose por todo el pa\u00eds, sumando a diferentes capas de la sociedad. Y lo que comenz\u00f3 como una protesta de conductores, camioneros, y agricultores, ha ido sumando a nuevos protagonistas, como pensionistas, estudiantes, j\u00f3venes y mileuristas.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que ya se hable de un Mayo del 68 de la clase media, o de una revuelta de las clases populares contra las \u00e9lites del poder. Para ciertos expertos, la revuelta se enmarca en el ocaso de la clase media en occidente, que se siente cada vez m\u00e1s alejada de las \u00e9lites econ\u00f3micas y pol\u00edticas, y que entiende que \u00e9stas ya no se preocupan por ella.<\/p>\n<p>Esta separaci\u00f3n entre \u00e9lites pol\u00edticas y clases populares podr\u00eda explicar tambi\u00e9n otra de las caracter\u00edsticas m\u00e1s llamativas de los chalecos amarillos. Todo su inicio, desarrollo y organizaci\u00f3n se ha llevado adelante sin la implicaci\u00f3n de partido pol\u00edtico o sindicato algunos. Es m\u00e1s, el movimiento expl\u00edcitamente rechaza la adhesi\u00f3n a cualquier ideolog\u00eda o movimiento pol\u00edtico concreto. Una diferencia palpable con el 68, en el que fueron los intelectuales y los estudiantes muy ideologizados los l\u00edderes de las protestas.<\/p>\n<p>Esta falta de ideolog\u00eda definida ha determinado, por una parte, su gran capacidad de movilizaci\u00f3n, ya que en su seno act\u00faan ciudadanos de todas las orientaciones pol\u00edticas, y, por otra parte, ha propiciado el continuo intento de Le Pen y Melenchon de atraer la protesta a sus posiciones pol\u00edticas. Un intento que por ahora no ha tenido \u00e9xito, pero que, en todo caso, ha dado a la oposici\u00f3n un bal\u00f3n de ox\u00edgeno para atacar al gobierno.<\/p>\n<p>La ausencia de posicionamiento tanto en la derecha como en la izquierda pol\u00edtica ha propiciado tambi\u00e9n la opini\u00f3n de algunos analistas que califican a los chalecos amarillos como un movimiento de populismo puro. Al margen del significado peyorativo usual del t\u00e9rmino, el sentido t\u00e9cnico de populismo como estrategia pol\u00edtica de divisi\u00f3n entre pueblo y \u00e9lite ser\u00eda claro, seg\u00fan estos, en este movimiento. El apoyo de Matteo Salvini y Luigi Di Maio, primeras figuras del populismo de derecha e izquierda en Europa, parece apuntar a esta idea.<\/p>\n<p>Pero independientemente de la interpretaci\u00f3n que se haga del fen\u00f3meno como populista o no, lo que est\u00e1 claro es que la protesta est\u00e1 logrando claras victorias. En un primer momento logr\u00f3 que el gobierno diese marcha atr\u00e1s respecto al impuesto que inici\u00f3 la protesta. Lejos de calmar los \u00e1nimos y disolver el movimiento, esta primera victoria hizo que la protesta adoptase nuevas demandas y se orientase claramente a poner en crisis el gobierno. El 10 de enero Macron volvi\u00f3 a intentar calmar la protesta con la subida del salario m\u00ednimo. Pero la marea, aunque con menos oleaje, sigue sin bajar.<\/p>\n<p>Las protestas, que se cre\u00eda que ir\u00edan disminuyendo en intensidad con el paso del tiempo, contin\u00faan movilizando a miles de personas. La violencia de las manifestaciones en Par\u00eds, que se pensaba que desgastar\u00eda al movimiento, parece que est\u00e1 siendo controlada por los propios chalecos amarillos.<\/p>\n<p>La represi\u00f3n sobre el movimiento, con detenciones y utilizaci\u00f3n de medios contundentes por la polic\u00eda, adem\u00e1s de no parar la protesta est\u00e1 comenzando a crear alarma por las lesiones graves sobre muchos manifestantes. Y la falta de organizaci\u00f3n y estructura del movimiento, junto a su indefinici\u00f3n ideol\u00f3gica, hace que el gobierno no sepa con qui\u00e9n ni sobre qu\u00e9 debe negociar para parar las protestas.<\/p>\n<p>CONSULTA AL PUEBLOLa \u00faltima sorpresa ha sido la carta de Macron difundida a los franceses el 14 de enero, en el que abre un debate a escala nacional para devolver al pueblo la voz. La presentaci\u00f3n de la consulta, en un pueblo rural de Normand\u00eda, constituye todo un gesto hacia los chalecos amarillos y esa Francia perif\u00e9rica que reivindican. Ese debate nacional, que durar\u00e1 dos meses, debe hacer surgir seg\u00fan sus palabras \u201cun nuevo contrato para la naci\u00f3n\u201d, cuyo objetivo ser\u00e1 \u201ctransformar la c\u00f3lera en soluciones\u201d.<\/p>\n<p>Para ello, lanza treinta preguntas sobre fiscalidad, gasto p\u00fablico, organizaci\u00f3n del Estado, servicios p\u00fablicos, laicidad o inmigraci\u00f3n. Tambi\u00e9n habr\u00e1 l\u00edneas rojas, ya que no est\u00e1 dispuesto a prescindir de todas las reformas llevadas adelante en su mandato. Las respuestas de los ciudadanos ser\u00e1n recogidas a trav\u00e9s de Internet y a trav\u00e9s de los ayuntamientos. A partir de marzo, se organizar\u00e1n conferencias ciudadanas para ir elaborando propuestas concretas.<\/p>\n<p>Una iniciativa que ha asombrado pero que tambi\u00e9n para muchos expertos puede significar el final de Macron si no consigue reformas de gran calado. Una apuesta arriesgada que da idea del momento actual en el que se encuentra el presidente franc\u00e9s, incapaz de detener una protesta que pone en jaque directamente a su gobierno y ante el que todas las estrategias han sido in\u00fatiles. Y en mayo vienen las cruciales elecciones europeas, en las cuales el proyecto europe\u00edsta de Macron se pondr\u00e1 a prueba frente a los populistas euroesc\u00e9pticos.<\/p>\n<p>Edgar Morin dijo que el Mayo Franc\u00e9s fue m\u00e1s que una protesta, pero menos que una revoluci\u00f3n. Veremos en qu\u00e9 se quedan los chalecos amarillos, que ya se han convertido en algo m\u00e1s que una protesta, y qui\u00e9n sabe si ser\u00e1n capaces de forzar la dimisi\u00f3n de Macron. Desde luego ya han pasado a formar parte de la mitolog\u00eda pol\u00edtica del pueblo franc\u00e9s junto al Mayo del 68 y han obligado a Macron a escuchar a los ciudadanos.<\/p>\n<p>En 2017, Macron se\u00f1alaba como respuesta a las protestas callejeras a su reforma laboral: \u201cCreo en la democracia y la democracia no est\u00e1 en la calle\u201d. Puede que tuviese raz\u00f3n al decir que la democracia no est\u00e1 en la calle, pero desde luego, lo que parece que ha aprendido gracias a los chalecos amarillos es que, para poder gobernar en democracia, a la calle hay que escucharla. Una dura lecci\u00f3n para alguien que hace unos pocos meses respond\u00eda \u201ctodo ir\u00eda mejor si no nos quej\u00e1ramos tanto\u201d a las quejas de unos jubilados por sus pensiones.<\/p>\n<p>Camille S\u00e9e, pol\u00edtico franc\u00e9s del siglo XIX, escribi\u00f3 una famosa frase sobre las lecciones de la historia. \u201cDicen que la historia se repite, lo cierto es que sus lecciones no se aprovechan\u201d. Parece que Macron s\u00ed ha aprovechado la lecci\u00f3n de los chalecos amarillos y ha tenido que escuchar las quejas de la calle en el 50 aniversario del Mayo franc\u00e9s. Veremos si consigue calmar la protesta en la calle durante el 2019, a\u00f1o del 230 aniversario del gran mito de la historia pol\u00edtica francesa, la Revoluci\u00f3n Francesa. La cual, por cierto, se inici\u00f3 por el aumento del precio del pan. \u00bfOtra lecci\u00f3n de historia para Macron?.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/2019\/01\/28\/mundo\/los-chalecos-amarillos-y-macron-lecciones-de-la-historia\">Fuente<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La incesante protesta social de este movimiento franc\u00e9s, caracterizado por su indefinida ideolog\u00eda, lleva a Macron a no saber con qui\u00e9n ni sobre qu\u00e9 negociar, por lo que pone en marcha una consulta para dar voz al pueblo EN 2018 se cumpli\u00f3 el 50 aniversario de Mayo del 68, uno de los grandes mitos pol\u00edticos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4651,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23,14,2],"tags":[],"class_list":["post-4650","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-macron","category-entertainment","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4650","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4650"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4650\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4652,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4650\/revisions\/4652"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4651"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4650"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4650"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4650"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}