{"id":3493,"date":"2018-07-04T13:11:52","date_gmt":"2018-07-04T17:11:52","guid":{"rendered":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/?p=3493"},"modified":"2018-07-05T11:08:33","modified_gmt":"2018-07-05T15:08:33","slug":"liberalismo-y-religion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/?p=3493","title":{"rendered":"Liberalismo y religi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"textoNoticia\" class=\"texto\">\n<p><em>Por <span class=\"nombre_firmante\">Juan Jos\u00e9 Soloz\u00e1bal<\/span><\/em><\/p>\n<p>En el \u00faltimo n\u00famero de la <em>New York Review of Books,<\/em> Michael Ignatieff lleva a cabo, refiri\u00e9ndose a una serie de libros en ingl\u00e9s recientes sobre la cuesti\u00f3n, una interesante reflexi\u00f3n acerca de las relaciones entre el liberalismo y la religi\u00f3n (<em>Making room for God<\/em>, recensiones sobre aportaciones de Cecile Laborde, Andrew Copson y Tim Crane <em>NYRB<\/em>, 28 de Junio). Estas relaciones han experimentado una cierta evoluci\u00f3n si se comparan las tesis iniciales al respecto, teniendo en cuenta, entre otros factores, la globalizaci\u00f3n, la experiencia multicultural, o las consecuencias de la secularizaci\u00f3n de las sociedades occidentales. El caso es que la originaria contraposici\u00f3n irreductible entre el liberalismo y las religiones, ha desembocado en la necesidad de producir acomodaciones y cesiones mutuas.<\/p>\n<p><strong>\u201cLos religiosos han luchado para mantener a Dios en la pol\u00edtica, mientras los liberales han luchado por sacarle fuera, en el convencimiento de que la religi\u00f3n hace a los ciudadanos supersticiosos y fan\u00e1ticos, y que relegar la fe a la esfera privada es la clave para que la pol\u00edtica se desenvuelva en paz\u201d<\/strong>. Naturalmente los religiosos se han resistido, al menos los ultras cat\u00f3licos y los fundamentalistas isl\u00e1micos, que no quieren verse relegados al \u00e1mbito particular y se resisten a su posici\u00f3n como \u00e1rbitros de las cuestiones pol\u00edticas. La situaci\u00f3n actual es la de un pluralismo religioso que las instituciones liberales deben respetar y que puede incluir alguna forma de ayuda a las confesiones y grupos religiosos, pues las demandas del multiculturalismo pueden tener una base religiosa; pero tambi\u00e9n las religiones tienen que adaptarse constantemente a las peticiones y presiones de la sociedad libre. As\u00ed, los inmigrantes obedientes a la <em>sharia<\/em>, en sus pa\u00edses de origen, tienen que admitir que la misma no tiene autoridad legal en la sociedad que los acoge. Tambi\u00e9n los miembros de las religiones liberales, como el juda\u00edsmo reformista o el anglicanismo, se han acomodado a la cada vez m\u00e1s amplia variedad de opciones \u00e9ticas presentes en la sociedad pluralista, as\u00ed por ejemplo la legalizaci\u00f3n del matrimonio homosexual.<\/p>\n<p>La aceptaci\u00f3n por el liberalismo de los fen\u00f3menos religiosos es consecuente con el prop\u00f3sito del liberalismo de resguardar los derechos de libertad, la libertad religiosa es uno de ellos, y de proteger cualquier modo de vida personal. Y ello, aunque la pretensi\u00f3n de los grupos religiosos tenga que ver con un compromiso totalizador u omnicomprensivo como el que se deriva de la fe.<\/p>\n<p>La compatibilidad entre liberalismo y religi\u00f3n, se entiende mejor si se tiene en cuenta que los grupos religiosos pueden no ser los \u00fanicos que reclamen una lealtad completa de los ciudadanos, as\u00ed por ejemplo los colectivos veganos o ambientalistas. Y que, de otro lado, la tolerancia liberal suele dejar fuera de discusi\u00f3n a las propias instituciones, lo que permit\u00eda a Herbert Marcuse, en tal caso, hablar de la \u201ctolerancia represiva\u201d americana. La resistencia al propio cuestionamiento liberal, llevar\u00eda a Schmitt a denunciar a esta ideolog\u00eda como un caso de teolog\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La sociedad liberal pretende capacitar a los individuos para que configuren sus vidas como ellos decidan. Y les da garant\u00edas de que pueden comportarse como quieran siempre que est\u00e9n en juego sus posiciones o compromisos fundamentales, aunque ello suponga una excepci\u00f3n en las obligaciones ordinarias de los dem\u00e1s miembros de la sociedad: as\u00ed un <em>sij<\/em> podr\u00e1 llevar turbante en una motocicleta, pero no en una obra de la construcci\u00f3n; y los doctores cat\u00f3licos que aleguen objeci\u00f3n de conciencia no ser\u00e1n obligados a realizar abortos, o a las mujeres musulmanas a dar la mano a los hombres. Claro, que la transigencia de las instituciones liberales con las religiones no pondr\u00e1 en cuesti\u00f3n el inter\u00e9s del Estado, y as\u00ed la resoluci\u00f3n de un crimen prevalecer\u00e1 sobre el respeto por las creencias ortodoxas. Por lo dem\u00e1s, hay l\u00edmites en las concesiones de la acomodaci\u00f3n, de modo que muchas sociedades liberales no permitir\u00e1n a los testigos de Jehov\u00e1 negar transfusiones de sangre a sus hijos si la vida del ni\u00f1o est\u00e1 en peligro. Y algunas autoridades locales establecer\u00e1n nacimientos por Navidad, mientras otras no lo har\u00e1n por respecto al pluralismo religioso.<\/p>\n<p>La disposici\u00f3n del Estado liberal a conceder las acomodaciones referidas no puede hacer olvidar el aut\u00e9ntico sentido de las mismas, ni que la flexibilidad no se lleva a cabo de modo incondicionado o a costa de la renuncia del poder p\u00fablico a ofrecer determinadas garant\u00edas o el cumplimiento de ciertas funciones esenciales, podemos llamarlas si queremos, de soberan\u00eda.<\/p>\n<p>En efecto, en primer lugar, la inclinaci\u00f3n de la democracia a la flexibilidad no implica admitir que las creencias particulares religiosas sean ciertas o que tengan un valor intr\u00ednseco. Se admiten por la importancia en el desarrollo de sus vidas para los ciudadanos, como hemos dicho, y porque favorecen un clima de armon\u00eda social. En segundo lugar, el Estado no puede tolerar que se sustituyan sus leyes por normas dictadas por instancias religiosas o grupales, que fomenten la exclusi\u00f3n o el encapsulamiento social. En tercer t\u00e9rmino, el poder p\u00fablico ha de asegurar en todo caso que la integraci\u00f3n en estas colectividades sea voluntaria, protegiendo el derecho de sus componentes a abandonar su pertenencia a las mismas. Una mujer que elige llevar velo o cubrir totalmente su cuerpo en p\u00fablico deber\u00eda poder hacerlo, no importa lo que esto ofenda a la sensibilidad feminista occidental, pero siempre que la vinculaci\u00f3n integral religiosa que subyace a este comportamiento sea elegido o consentido por ella, pero no si es forzado o \u201cimpuesto por los guardianes de la fe o por sus hermanos o maridos\u201d. Aunque a las autoridades p\u00fablicas no les corresponde establecer si las creencias religiosas privadas son asumidas libremente, \u201cs\u00ed que tienen el derecho a determinar lo que se ense\u00f1a a los ni\u00f1os con el dinero p\u00fablico\u201d. As\u00ed, las escuelas p\u00fablicas deber\u00edan ense\u00f1ar la evoluci\u00f3n, digan lo que digan los creacionistas, e incluso las escuelas privadas deber\u00edan ense\u00f1ar a Darwin, de modo que sus estudiantes pudiesen aprobar los ex\u00e1menes de Estado.<\/p>\n<p>La inclinaci\u00f3n de las instituciones liberales al acomodo religioso requiere para su comprensi\u00f3n, de acuerdo con Ignatieff, dos consideraciones que asumen cierta derrota ideol\u00f3gica del liberalismo, que cre\u00eda, desde la Ilustraci\u00f3n, que el racionalismo se impondr\u00eda sobre la fe, pues los argumentos seculares estaban basados en la ciencia y la evidencia de los hechos, de modo que las pretensiones religiosas se confinar\u00edan a una escala privada cada vez menor. Lo cierto es, en suma, que no se ha confirmado la creencia de Croce en la imposici\u00f3n final de la libertad; ni tampoco la ilusi\u00f3n de Voltaire sobre la derrota inexorable de la superstici\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, solo matizadamente puede compartirse la visi\u00f3n de Weber avalando la secularizaci\u00f3n y la racionalizaci\u00f3n de la sociedad liberal.<\/p>\n<p>La verdad es, y esta ser\u00eda la segunda conclusi\u00f3n de Ignatieff, que la sociedad liberal no puede ofrecer soluciones <em>radiantes<\/em> a los problemas de la humanidad, sino s\u00f3lo soluciones provisionales y modestas: un Estado asistencial interventor que se propone la disminuci\u00f3n gradual de la injusticia y el incremento de la prosperidad. Esto no convence a todo el mundo, especialmente a los que suspiran por un sentido de pertenencia colectivo \u201cy lazos de uni\u00f3n m\u00e1s intensos con la tradici\u00f3n y la comunidad\u201d. Persisten, sin duda, adem\u00e1s de las cuestiones identitarias, problemas existenciales, as\u00ed la explicaci\u00f3n del sufrimiento y la muerte, que no pueden ser juzgados por la pol\u00edtica, que necesitan otro curso, y aqu\u00ed la religi\u00f3n desempe\u00f1a un papel insustituible.<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elimparcial.es\/noticia\/191438\/opinion\/liberalismo-y-religion.html\">El Imparcial<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Jos\u00e9 Soloz\u00e1bal En el \u00faltimo n\u00famero de la New York Review of Books, Michael Ignatieff lleva a cabo, refiri\u00e9ndose a una serie de libros en ingl\u00e9s recientes sobre la cuesti\u00f3n, una interesante reflexi\u00f3n acerca de las relaciones entre el liberalismo y la religi\u00f3n (Making room for God, recensiones sobre aportaciones de Cecile Laborde, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3494,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,13],"tags":[145,154],"class_list":["post-3493","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-portada","category-voces","tag-liberalismo","tag-religion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3493","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3493"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3493\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3503,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3493\/revisions\/3503"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3494"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3493"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3493"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3493"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}