{"id":2933,"date":"2018-01-03T08:16:48","date_gmt":"2018-01-03T12:16:48","guid":{"rendered":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/?p=2933"},"modified":"2018-01-03T08:16:48","modified_gmt":"2018-01-03T12:16:48","slug":"por-que-los-liberales-no-salimos-del-armario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/?p=2933","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 los liberales no salimos del armario?"},"content":{"rendered":"<p>Por <a href=\"http:\/\/www.letraslibres.com\/autor\/ruben-saez-carrasco\" hreflang=\"es\">Rub\u00e9n S\u00e1ez Carrasco <\/a><\/p>\n<p>Ay, el liberalismo!, palabra denostada por casi todos, desde los que lo son de boquilla para reivindicar sus privilegios de alcurnia, qued\u00e1ndose solo con la parte que les conserva el bolsillo, hasta los que, puros, buenos, paladines de los justos, se apropian de su m\u00e1s noble tradici\u00f3n y dicen, mintiendo a sabiendas, que los liberales son tibios, ingenuos, interesados, e incluso (\u00a1Oh, anatema!) mon\u00e1rquicos incorregibles. Porque \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los liberales espa\u00f1oles?<\/p>\n<p>Fue Baroja\u00a0quien mejor expres\u00f3 este drama que esconde a quien se dice, se piensa o se sabe liberal, con aquella m\u00e1xima certera que no envejece, m\u00e1s bien reverdece: \u201cEn Espa\u00f1a, el reaccionario lo ha sido de verdad, el liberal lo ha sido muchas veces de pacotilla.\u201d Es pertinente, parece, recuperar algunas de las concepciones sobre el liberalismo, toda vez que en nuestro debate intelectual o politol\u00f3gico parece que goza de cierto predicamento por la v\u00eda de la invocaci\u00f3n, en un ejercicio de nigromantes, de algunos jerarcas de partido que pretenden una redefinici\u00f3n del conservadurismo espa\u00f1ol en t\u00e9rminos liberales. Me refiero, por supuesto, a la torpe reivindicaci\u00f3n de las Cortes de C\u00e1diz por parte de Ciudadanos, una vez rechazado el camino de la izquierda moderada en su proustiana y melanc\u00f3lica b\u00fasqueda del voto perdido del Partido Popular. O incluso a la ya remota definici\u00f3n del camale\u00f3nico Pedro S\u00e1nchez como social-liberal, en uno de sus muchos cambios de traje que le han convertido, con permiso de Pablo Iglesias, en el m\u00e1s insustancial de los delanteros centros de la pol\u00edtica espa\u00f1ola, sublime para el regate, pero sin gol.<\/p>\n<p>Porque resulta bastante parad\u00f3jico que, viviendo en sociedades liberales, sea el liberalismo el gran desconocido, habida cuenta de sus rotundos pero discretos \u00e9xitos en la definici\u00f3n de nuestras estructuras institucionales. Qui\u00e9n sabe, quiz\u00e1 sea porque la prudencia es una de sus virtudes. Aunque existen tambi\u00e9n quienes, fogosamente, reivindican la pureza de una suerte de liberalismo ut\u00f3pico, como bien apuntaba Manuel Arias en <a href=\"http:\/\/www.revistadelibros.com\/articulo_imprimible.php?art=2997&amp;t=articulos\">su rese\u00f1a a los libros de David Boaz y Pedro Schwartz<\/a>. Dec\u00eda all\u00ed Arias que la base del liberalismo es una concepci\u00f3n prepol\u00edtica de la libertad individual, \u201cindisponible para la coerci\u00f3n estatal\u201d, y ah\u00ed est\u00e1 ciertamente el fundamento del liberalismo cl\u00e1sico y de sus muchas herej\u00edas junto a (y cito de nuevo) al menos los siguientes principios: \u201cdesconfianza hacia la naturaleza humana; escepticismo acerca de la existencia de verdades absolutas o formas de vida correctas; y, \u00a1ale hop!, optimismo sobre el progreso general de las sociedades\u201d.<\/p>\n<p>Sucede que la contradicci\u00f3n de las contingentes recuperaciones del ep\u00edteto \u201cliberal\u201d parece contaminada por preconcepciones ideol\u00f3gicas, olvidando la sabia lecci\u00f3n oculta en la dif\u00edcil prosa t\u00e9cnica de John Rawls, esa que reivindica el liberalismo como una no-ideolog\u00eda o metaideolog\u00eda, una defensa racional del marco de convivencia, de naturaleza procedimental e institucional, que permita el desarrollo individual mediante la persecuci\u00f3n activa de un cierto escepticismo frente a las ideolog\u00edas y una firme prevenci\u00f3n contra los presb\u00edteros de la \u00e9tica, los briosos rom\u00e1nticos cargados de principios irrenunciables a los que el maestro Rafael del \u00c1guila denomin\u00f3 con ir\u00f3nico tino con aquella feliz expresi\u00f3n de \u201csacerdotes impecables\u201d. Y sucede tambi\u00e9n que, afortunadamente, esta flexibilidad moral propia del liberalismo ha permitido incluir en sus formulaciones materiales o hist\u00f3ricas otras reivindicaciones, fundamentalmente bienestaristas, aunque (todo hay que decirlo) tambi\u00e9n mercantilistas, \u00faltimamente de la traicionera mano de nacionalismos y populismos de toda ralea.<\/p>\n<p>Podemos, en fin, afirmar que en ese marco program\u00e1tico cabe casi cualquier discusi\u00f3n ideol\u00f3gica, incluso dentro de la concepci\u00f3n del concepto de libertad, que es tambi\u00e9n el borgiano r\u00edo de Her\u00e1clito, pues el concepto de libertad de ayer no es el de hoy, \u201cy el de hoy no ser\u00e1 el de ma\u00f1ana\u201d. Con lo que llegamos al MacGuffin de este art\u00edculo, su particular \u201caparato para atrapar leones en los <em>highlands<\/em> escoceses\u201d: \u00bfy los liberales espa\u00f1oles? \u00bfExisten? \u00bfSe esconden? \u00bfPor qu\u00e9 no salen del armario?<\/p>\n<p><strong>Espa\u00f1a y el liberalismo<\/strong><\/p>\n<p>Preguntarse por el liberalismo espa\u00f1ol es tambi\u00e9n inquirir por nosotros los espa\u00f1olitos, quienes al parecer carecemos de ese car\u00e1cter liberal ejemplificado por Isaiah Berlin, Raymond Aron o Stuart Mill; es preguntarse, en fin, por el porqu\u00e9 de nuestra dificultad para aceptar el pluralismo de valores, cuyo reconocimiento es la condici\u00f3n previa para siquiera pensar, en t\u00e9rminos rawlsianos, un marco de convivencia <em>vivible<\/em>.<\/p>\n<p>Ser\u00eda injusto, de todas formas, asumir que se trata de un pecado nacional, pues al fin y al cabo (y afortunadamente) la ficci\u00f3n de los caracteres nacionales nunca es inequ\u00edvoca u homog\u00e9nea, y tampoco hay nada natural en el liberalismo anglosaj\u00f3n o en la formulaci\u00f3n estatalista de los principios liberales t\u00edpicos de la <em>grandeur <\/em>francesa. Todos los pa\u00edses tienen sus pecados, as\u00ed que, rechazando liberalmente cualquier tentaci\u00f3n esencialista, quiz\u00e1 alguien se atreva alg\u00fan d\u00eda a aventurar una hip\u00f3tesis hist\u00f3rica recurriendo de nuevo a la tr\u00edada liberal de las Cortes de C\u00e1diz, nuestro patrio, manido y poco le\u00eddo <em>Ab urbe condita<\/em> liberal y democr\u00e1tico. Me refiero, claro, a realistas, americanos y liberales.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de estas vagas disquisiciones, lo cierto es que nuestro liberalismo moderno fue representado en Espa\u00f1a por las izquierdas, como reflejan las palabras de Indalecio Prieto al definirse como \u201csocialista a fuer de liberal\u201d, o la muy tajante afirmaci\u00f3n de la manoseada Clara Campoamor: \u201cEstoy tan alejada del fascismo como del comunismo: soy liberal\u201d. Y aunque ya sabemos el tr\u00e1gico camino que escogieron nuestras derechas, no debemos omitir que fue tambi\u00e9n la izquierda revolucionaria la que, para su verg\u00fcenza y como explica Manuel Chaves Nogales en su pr\u00f3logo de <em>A sangre y fuego<\/em>, abjuraba de cualquier liberalismo antifascista y antirrevolucionario que se negase a creer \u201cen la virtud salut\u00edfera de las grandes conmociones\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, en la Transici\u00f3n, liberalismo y neoliberalismo pasaron a tratarse como sin\u00f3nimos por influjo de la resistencia ante las pol\u00edticas de Reagan y Thatcher, a lo que no ayud\u00f3 la deliberada y maniquea apropiaci\u00f3n, por parte de la derecha espa\u00f1ola, del liberalismo de la Guerra Fr\u00eda de corte hayekeano, en lugar del m\u00e1s plural e integrador de Richard Rorty, Martha Nussbaum o, por supuesto, John Rawls. As\u00ed se completar\u00eda el confuso marasmo en el que se ha movido la palabra \u201cliberalismo\u201d en Espa\u00f1a, denostada por quienes en el fondo lo practicaban, al menos en su versi\u00f3n socioliberal (el PSOE), y reivindicada por aquellos que, durante tantos a\u00f1os, se vieron incapaces, en parte por razones de linaje, de abandonar el catolicismo meapilas del franquismo, como demuestra el empe\u00f1o en reivindicar con tonto orgullo los crucifijos en la jura de muchos de nuestros cargos p\u00fablicos. Y quiz\u00e1 es esa la raz\u00f3n por la que los liberales no salimos del armario, por la interesada trampa dualista entre izquierdas y derechas, fachas y rojos, buenos y malos, cuando en realidad, hacer coincidir el liberalismo con sus variadas formulaciones esperp\u00e9nticas no es m\u00e1s que bailarles el agua a intereses electorales de uno u otro signo, siempre dispuestos a recurrir al subterfugio de la propaganda al olfatear las migajas del r\u00e9dito electoral.<\/p>\n<p>Porque en realidad, basta con no adherirse acr\u00edticamente a postulados ideol\u00f3gicos cerrados, estar dispuesto a cuestionarse las propias convicciones, aceptar las reglas del juego con sano escepticismo y las derrotas con elegante deportividad, saberse falibles y no \u00fanicamente racionales para poder decir, con Clara Campoamor: \u201cYo soy liberal.\u201d As\u00ed que salgan del armario, por favor.<\/p>\n<p>Fuente: http:\/\/www.letraslibres.com\/espana-mexico\/politica\/por-que-los-liberales-no-salimos-del-armario<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Rub\u00e9n S\u00e1ez Carrasco Ay, el liberalismo!, palabra denostada por casi todos, desde los que lo son de boquilla para reivindicar sus privilegios de alcurnia, qued\u00e1ndose solo con la parte que les conserva el bolsillo, hasta los que, puros, buenos, paladines de los justos, se apropian de su m\u00e1s noble tradici\u00f3n y dicen, mintiendo a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2287,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,13],"tags":[],"class_list":["post-2933","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-portada","category-voces"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2933"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2933\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2934,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2933\/revisions\/2934"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2287"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ciudadliberal.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}